FISIOTERAPIA

El masaje es una terapia conocida y practicada desde la antigüedad, es por lo tanto uno de los instrumentos terapéuticos más elementales y conocidos en la medicina de todos los tiempos.

La utilización de las manos en el Masaje revela el gesto terapéutico primordial de toda relación entre terapeuta y paciente. Aun hoy día, el mismo hecho de darse la mano al encontrarse dos personas recuerda la importancia de este primer contacto.

El Doctor Simeón Pressel (1905-1980) desarrolló este masaje terapéutico y lo practicó personalmente durante más de 40 años en una consulta médica con todos sus pacientes. En el masaje Pressel los movimientos, fricciones y demás maniobras se integran en una composición plástico – rítmica que se basa en los conocimientos del hombre ampliados por la Antroposofía.

Su objetivo terapéutico principal, más allá del efecto local, es la activación y el fortalecimiento de las funciones del sistema rítmico, fuente primordial de las fuerzas sanadoras del organismo humano. Este objetivo se logra por la alternancia entre el masaje de brazos/espalda (de carácter más fluido y rítmico) y el masaje de piernas/ zona lumbar (de carácter más modelado y preciso).


El Masaje Pressel es una medida terapéutica complementaria tanto al tratamiento médico-farmacológico como a otras terapias como la psicoterapia, fisioterapia, etc. El masaje Pressel origina un fortalecimiento y activación de las fuerzas curativas propias del organismo; este proceso curativo surge de la musculatura y se extiende al resto de los órganos y sistemas. Las patologías que hoy predominan, artrosis, infarto, cáncer, diabetes, están relacionadas con endurecimientos, bloqueos funcionales, falta de fluidez y movilidad. También en el ámbito psicológico o anímico los pacientes se encuentran pesados, resignados, bajos de ánimo y con pocas perspectivas para el futuro (depresión, ansiedad). Esta tendencia progresiva al endurecimiento del organismo humano se concretiza especialmente en la musculatura del cuerpo que se endurece e impide el fluir de las corrientes vitales. Una musculatura caliente, suelta, libre de dolor, elástica y con buen riego sanguíneo es la base para la salud y la sanación de todas las regiones orgánicas y también para la recuperación de una vida anímica saludable (alegría de vivir).